No lo he pensado tanto esta vez... usualmente lo hago... pero ya que?... sera que acaso alguien puede juzgarme....
Hoy publico lo que en mis memorias escribo...
Era temprano aun y mis animos iban como los que recientemente acompañan mis dias, he aparentado estar bien con mucho exito y he tratado de estar ahi el mayor tiempo posible, me ocupo de todo como de costumbre, a veces las fuerzas me fallan y la voluntad me reclama, tambien me siento debil... despues de todo soy hombre y como tal mi cuerpo se cansa... si note que me observaste con un mirada extraña, no diste importancia a las cosas que me acomplejaban y trataste de sacarme a toda costa de ese estrecho lugar en el que reinan tanto mis miedos...
Me tomaste por sorpresa... "Acompañame" - dijiste con firmeza, tanta que no pude decir no ni una sola vez... solo comence a caminar detras tuyo y luego a la par porque te nivelaste a mi paso, me pusiste tu quijada en el hombro y me dijiste que el dia seria inolvidable... a las 6 am ¿Que querias que piense?... pense en que me retarias a una carrera matutina, una bicicleteada empinada, una caminata rapida, una larga faena de piscina, una batalla de esgrima... pasaron muchas actividades por mi mente... mas mi curiosidad por saber incremento cuando vi que llego el auto y nos recogio a los dos... tenia la mente tan ocupada que olvide preguntarte donde ibamos y que hariamos... pensaba en tantas cosas que no me detube a pensar en que este dia ya lo tenia planificado como planifico el resto de mis dias...
Has roto mi esquema...
Luego de 4 horas y media de viaje... llegamos a lo que parecia una casa un tanto olvidada, de madera rojisa y crujiente, con ese olor a pino y eucalipto, tradicion y olvido... me invitaste a entrar y sonreiste a lo mudo... no encuentro las palabras presisas para describir tu rostro, pero se me ocurren: Lozana, confiable, segura, amistosa, sorpresiva, desafiante, vital... reconfortante...
No dude y entre al recinto... desapareciste un rato mientras mi mente en blanco viajaba por los rincones de la morada, espiando texturas, colores, cromados, vistelos, robles secos, marmol, granito y esa chimenea triste por el polvo aun con leños impacientes por un fuego amistoso...
- "¡manos a la obra!" - exclamaste rompiendo el silencio e inmutando en mi dudas, pues ¿manos a la obra en que?... te mire y esa curiosa pañueleta cubria tu fina cabellera clara, resaltando tus ojos y esa expresion que aun no logro definir... me robaste una sonrisa y ganaste esta batalla a la cual no estabas invitada... Solo me quedo en la mente la imagen del estuco palido, de esas gradas marcadas, de esa campana polvosa, de esas cortinas viejas, de la madera crujiente, del marmol oscuro y de todas esas caracteristicas de la casa de campo del buen "Arnald"...
El dia estuvo matado... hace mucho que no hacia trabajos manuales, conosco las tecnicas por pura ciencia, mas nunca lo habia aplicado como hoy... curiosas las combinaciones para limpiar los vidrios, interesante la manera de clavar las tejas, novedoso el invento para teñir estuco, agotante la tecnica para reparar goteras... y eso que no comento del polvo, de las arañas y de la comunidad de grillos que invadian el centro de la casa...
Me agrado podar el pasto, pulir los blancos, tapizar los flancos, reacomodar los jarros, limpiar ventanas, respirar el verde, luchar con agua, clavar pestañas, recolectar castañas, aspirar los muebles, reinstalar visagras, barnizar las puertas, ceñir campanas, tallar la chimenea y acomodar los cuartos... Sin duda alguna el dia estuvo muy cansado... pero que agradable estar cansado por esto y no por aquello... que agradable no haber tenido que pensar... y que agradable que me hayas sorprendido con esto...
No fue un dia cualquiera... este fue el 08 de Abril de un 2012 del Gran Alexander O'neill y gracias a ti por haberme sacado de onda e incluirme en tus planes...
Mi mas sincero agradecimiento flaquita =)
Mat.
